Huapangueada en Ixhuatlán de Madero, Veracruz

¡Que viva el huapango!

El pasado jueves 25 de julio se llevó a cabo, en el municipio de Ixhuatlán de Madero, Veracruz, una huapangueada con el objetivo de mantener vivo el huapango y que no muera.

En entrevista con el organizador del evento, el profesor Fabricio Hernández Arredondo, nos comentó que ya llevan 11 huapangueadas en Ixhuatlán, con tríos de la región y municipios cercanos, algunos son de Pánuco, de Naranjos, otros de San Luis Potosí y más.

Nos habla de que estos eventos ya son muy comunes en la zona norte ya que Veracruz tiene esa “riqueza cultural” que es el huapango y los jóvenes y niños son los que más asisten, “preservar el huapango a través de la juventud”, comenta.

La autoridad municipal de Ixhuatlán es quien da mucho impulso a la música, hay eventos y programas donde los niños comienzan a tocar y a conocer la música desde muy pequeños y la sana intención de los ayuntamientos es “impulsar, no rescatar porque el huapango vive, sino lanzarlo a otro nivel”, como nos platica Fabricio.

Tuvimos el gusto de conversar con dos grandiosas cantantes de huapango, “Las Panuqueras”, Maria Antonieta Valdés Flores y Natalia Valdés Flores de Pánuco, Veracruz, quienes desde pequeñas se han dedicado a cantar, ya que su papá tocaba la jarana y todos sus hermanos tocaban, “lo traemos en la sangre” nos dicen. Llevan cantando juntas desde siempre y ellas tocan puro Son que es un estilo de huapango que se toca más en el norte, “en cada estado es diferente, pero nos acoplamos  también al estilo de los diferentes lugares a los que vamos a cantar” comenta una de las Panuqueras. Siempre cantan acompañadas de un trío y esta ocasión fue Trío de Pánuco.

Por último, pudimos platicar con Jesus Gabriel Huerta “Chuchin” violinista de trío y quien tiene una discapacidad, por lo que está en silla de ruedas, él estuvo un tiempo en  Guadalajara para que le realizaran una operación y fue ahí donde empezó su gusto por los huapangos, cuando regresó a su tierra en Meltlantoyuca, Puebla, comenzó a tocar y ya lleva varios años haciendo lo que le apasiona tanto,  el huapango.

 

 

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