Permiso no otorgado


Minera La Victoria Exploración, S. de R. I de C. V., pide permiso para explorar los municipios de Huayacocotla, Zacualpan y Agua Blanca y no lo consiguen.

Manos alzadas en contra de la entrada de la Minera la Victoria

Huayacocotla, Ver., a 15 de julio de 2019

El pasado lunes 15 de julio, a las 11:00 de la mañana, en la cabecera municipal del municipio de Huayacocotla, Veracruz, se llevó a cabo una reunión entre representantes de la Minera La Victoria Exploración y ejidatarios de los municipios de Huayacocotla, Zacualpan y Agua Blanca, para presentar el proyecto de la minera y “pedir permiso” para comenzar a explorar estos tres municipios.

Entre las autoridades presentes estuvieron, el presidente municipal de Huayacocotla, Juan Lemus, y un representante de la presidencia municipal de Zacualpan, así como autoridades municipales y ejidales de las comunidades de estros tres municipios. También asistió el Mtro. Jorge Antonio Juárez Torres, que se identificó como representante de la Secretaría de Medio Ambiente del Estado de Veracruz. Había otros funcionarios y profesionistas, por ejemplo de la CONAPO.

El encuentro tenía como objetivo la presentación del proyecto de la minera La Victoria, donde les explicaría, con una serie de gráficos, qué pretenden hacer en la región, qué buscan y cómo iniciarían la etapa de exploración, la cual tiene una duración de entre 5 y 20 años. La presentación duró aproximadamente 1 hora, en la que explicaron el marco legal de la empresa, el Fondo Minero y las “ventajas” de éste.

René Lechuga, abogado minero, explicó la Ley Minera y los “beneficios” que tiene a partir de que se creó. Comentó que la “minería es de utilidad pública”, como la ley lo dice, escudándose en que la minería es para todas las personas ya que tiene impactos positivos para las zonas mineras y trae riquezas a los municipios.

Mostró una imagen de su Acta Constitutiva, con el número de concesión 235777 y los dos lotes que planean explorar: Lote MSJ1, el cual abarca las zonas de Santiago, El Zapote, Palo Bendito, Teximalpa, Viborillas, Ojo de Agua, Carbonero y Camarones. Y el Lote Paola con Carbonero Jacales, Rosa de Castilla, Corral Viejo, El Pastizal, entre otros.

Habló de que la industria minera es la más reglamentada del país y la que más paga impuestos, mencionó todas las dependencias gubernamentales que la regulan, como la Secretaría de Hacienda, la SEDENA, SEMARNAT, CONAGUA, IMSS y más.

El abogado comentó, que aunque la Minera la Victoria tenga una concesión y todos los permisos correspondientes, los Ejidos deciden y “si no nos dan permiso, no lo vamos a hacer”.

Posteriormente, tomó la palabra Juan Coronado, representante legal de la minera, quien describió el Fondo Minero, creado en 2014 donde las empresas mineras pagan un impuesto por exploración y este se vuelve un ingreso en el país, “donde hay presencia minera han recibido beneficios del fondo minero, para viviendas, hospitales, caminos, electricidad, etc.” mencionó.

Expuso algunos ejemplos de estados que han recibido beneficios de este fondo como Zacatecas, “uno de los estados más beneficiados”, dijo, y Sonora. Cuando sabemos que son estados con una gran afectación tanto medioambiental como social, gracias a la presencia de las mineras canadienses.

El siguiente en tomar la palabra fue Adalberto Terrazas Soto, promotor de La Victoria, quien entabló un largo discurso de convencimiento, donde hizo declaraciones importantes como asegurar que no harían ninguna mina a cielo abierto ni utilizarían cianuro, sin embargo poco después dijo “en ninguna parte de México, ni del mundo se ha muerto alguien por cianuro en las minas”, argumento que puede ponerse en duda, pues sabemos los derrames que ha habido últimamente en México, los cuales contaminan ríos donde la gente bebe agua o se baña en ellos, ocasionando más de una muerte.

Expuso la manera en la que harían la exploración, con unos túneles de manera horizontal para no dañar ni tocar las zonas urbanas, manantiales o que afecte algún acuífero. Después señaló su objetivo: plata, plomo y zinc.

El promotor afirma que en ningún momento se habla de un consumo de agua, lo cual momentos después, al responder una pregunta al público sobre cuánta agua tomarían, contestaron que de 3000 a 4000 metros cúbicos diarios, corrigiendo después que serían 3 mil litros diarios. Pero claro, pagándoles el agua, para que no sea tanto el daño.

Por esto es que no entendemos si su propósito era realmente explicar e informar, o confundir a la gente para convencerlos y convencerlas de que puedan empezar la exploración.

También mencionó que no tocarían el Caolín, mostrando una foto de la carta a compromiso ante un notario público, donde aseguran esto. Documento que, al igual que la concesión, no tenían en físico a pesar de haberlo dicho repetidas veces. Mencionó también la existencia de una carta a compromiso del respeto al agua, la cual no explicó y deja en duda si se confundió con la de Caolín o es una contradicción más.

Asimismo, habló de que crearían un comité de ecología, en caso de que aceptaran, para tener control del proceso y que mensualmente, la minera les envíe información sobre los avances. Después de varios minutos de “bajarles la luna y las estrellas” finalizó la presentación de la minera con unas palabras de un especialista en medio ambiente, quien únicamente aseguró que no se contaminaría en absoluto ya que utilizarán materiales biodegradables.

Terminada dicha presentación, hacia las 12.15 p.m., comenzaron las participaciones de los representantes de los ejidos, mediados por el secretario del presidente municipal de Huayacocotla, y dando oportunidad a los representantes de la minera de contestar las preguntas o los comentarios.

En una de las intervenciones, una persona adujo el caso del estado de Zacatecas, en el que continúa la explotación de sus recursos minerales por parte de compañías extractivas. Y, sin embargo, “es un estado con mucha migración a los Estados Unidos por la pobreza de sus habitantes”, agregó.

Otro asistente les pidió que especificaran cuál era la situación de la empresa en relación con la norma oficial mexicana, tal como se hace en otro países. La respuesta fue que se estaba confundiendo la NOM, norma mexicana, con la ISO, de carácter internacional y que la Minera la Victoria era una empresa socialmente responsable que cumplía toda la normatividad exigida en los casos de empresas mineras.

Hubo otras intervenciones, todas en una línea crítica. Una representante de un grupo ecologista, advirtió a los asistentes acerca de las denuncias y quejas que aparecen contra la empresa en las páginas de Internet. Juan Coronado, representante legal de la empresa, alegó que él no había recibido ninguna queja ni ninguna denuncia.

Además, se preguntó si la empresa era 100 % mexicana, como uno de los representantes había afirmado en la exposición. El personero respondió que sí era una empresa mexicana, aunque había un inversionista canadiense. Otra contradicción a la lista.

También se les pidió a los representantes que especificaran cuál era el diámetro de terreno que ocuparía, no el instrumento de exploración (2 pulgadas), sino la maquinaria necesaria para esta operación, la respuesta no fue clara ya que divagaron mucho.

Cesaron las preguntas y comenzaron los comentarios de los ejidatarios pronunciándose en contra de la minería en esta región.

Cuando terminó la exposición y las réplicas, el Mtro. José Antonio Juárez Torres, les pidió a los representantes de la empresa el documento que acreditaba la concesión para la exploración, el cual dijeron no tenerlo disponible en ese momento. Les pidió también que se identificaran por su nombre y su lugar de origen, cosa que hicieron y ninguno de ellos era de Veracruz o de alguna región cercana.

La segunda parte de la asamblea se llevó a cabo ya sin la presencia de los representantes de la empresa, quienes abandonaron la reunión visiblemente contrariados. Se dijo que ya no se dejaría entrar a ninguna persona y que se quedarían sólo las autoridades de los municipios y de las comunidades; sin embargo, tampoco se hizo salir a ninguno de los asistentes.

Al retirarse los representantes de la Minera La Victoria, se acercó a nosotros Adalberto Terrazas Soto, quien nos comentó lo siguiente:

En su intervención, el presidente de Huayacocotla y el representante de la presidenta de Zacualpan afirmaron que su posición era contraria a las actividades de la Minera La Victoria.

Jorge Antonio Juárez Torres dirigió un largo y vehemente discurso en el que manejó muchos argumentos, todos muy conocidos, en contra de la presencia de la minería a cielo abierto en suelo veracruzano. Se trata de un “proyecto de muerte”, remató. Comentó que no creyeran si la minera dice que no regresarán, ya que “los van a empezar a buscar uno por uno para convencerlos”, advirtió.

Habló de la lucha contra proyectos mineros en su estado natal, Zacatecas, en la cual los sacerdotes de la diócesis de Matehuala han encabezado la lucha y esto ha garantizado la limpieza de la misma. Al terminar su discurso, sugirió una votación a mano alzada para definir la posición del grupo. Todo los y las asistentes se manifestaron en contra de la minería tóxica. Finalmente, el mismo Gómez Juárez instó a los asistentes a llegar a un acuerdo concreto.

Él mismo sugirió que fueran dos puntos: 1) Todos los ejidos deberían firmar, a más tardar el día 10 de agosto, un acta en la que manifiestan su oposición a cualquier proyecto de minería tóxica en sus territorios, misma que deberían hacer llegar a los ayuntamientos respectivos; 2) A partir de estas actas, los dos ayuntamientos levantarían un acta de cabildo, en los mismos términos, referidos ahora a los territorios municipales como tales. Estas actas debería estar listas el día 15 de agosto, para ser enviadas al gobierno de Xalapa y ser publicadas en la gaceta oficial del estado. Todos y todas dijeron estar de acuerdo.

Juárez Torres recomendó a los asistentes que el movimiento se llevara de manera pacífica y sin violencia, para que las compañía no revirtiera las cosas en contra de la gente.

Uno de los ejidatarios alzó la voz, para pedir que se visibilice esta región y todos los recursos que se producen ya que ningún gobierno ha valorado la importancia de esto.

El funcionario se comprometió a traer a Huayacocotla a la secretaria de medio ambiente del gobierno estatal para tener un diálogo con las autoridades de los dos municipios.

La asamblea terminó al rededor de las 2:00 de la tarde, con una decisión tomada y una gran tarea de defender el territorio.

Al término de la reunión pudimos conversar con Hector Martínez Martínez, presidente del consejo de vigilancia del ejido Arroyo Prieto y esto es lo que nos dice:

Sabemos, y bien lo expresan las autoridades tanto municipales como ejidales, que no se permitirá la entrada de la Minera La Victoria en esta región y la preocupación de que esto suceda es grande y es real, así como sabemos que seguirán y seguiremos en contra de estos mega proyectos que existen ya en otras zonas del país y han afectado en distintos aspectos.

Días después de la reunión, se preguntó a la gente de Huayacocotla qué opinaban sobre la presencia de esta minera y el permiso que vinieron a pedir, esto fue lo que se contestó:

Redactó Fernanda Barragán en colaboración con Raúl Cervera

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