Minera la Victoria continúa insistiendo en explorar el municipio de Huayacocotla.

La presencia de compañías mineras canadienses en nuestro país se ha incrementado mucho en los últimos años. Un estudio de Juan Luis Sariego Martínez revela que en 1996 había más de 100 de estas empresas operando en el territorio nacional.

Sariego afirma que este incremento se debe, entre otras cosas, al crecimiento espectacular de los precios del oro, la plata, el cobre y plomo entre los años 2000 y 2008. En el año 2012 una tonelada de oro tenía un precio de más de 51 mil millones de dólares.

A Radio Huayacocotla han llegado noticias de que, al parecer, emisarios de la Compañía Minera la Victoria están recorriendo las comunidades del ejido de Carbonero-Jacales, en el municipio de Huayacocotla, estado de Veracruz.

Esta empresa, aunque no tiene capital canadiense, sino que procede de las Islas Bahamas, es todo un ejemplo de la “fiebre del oro” que se ha apoderado de los capitales transnacionales.

Los susodichos emisarios presentan casa por casa un documento en el que aparecen una serie de promesas por parte de la empresa, destinadas a convencer a las familias para que permitan la entrada de la compañía a sus territorios.

Hace unos días Radio Huayacocotla recibió una copia de este escrito. El documento no tiene membrete, ni nombre del remitente, ni firma.

El encabezado del documento dice: Puntos principales de convenio con el ejido para permiso de exploración.

Algunos de los puntos que aparecen en el escrito son:

La vigencia del convenio de exploración es por tres o cinco años. Se garantiza que no habrá contaminación ambiental. Se ofrecen $250 mil pesos anuales. Por tres años, se pagan $750 mil pesos. Por cinco, 1 millón, 250 mil pesos. Se apoyará en el mantenimiento de caminos. Las personas del ejido serán prioritarias para los empleos de mano de obra no calificada que se vayan generando. Etc, etc.

Radio Huayacocotla pregunta: ¿Cómo se pueden creer estas promesas, estampadas en un escrito que no tiene ninguna firma? ¿Cómo se pueden creer estas promesas cuando esta empresa transnacional no tiene ningún respeto por las comunidades? Esto lo decimos porque las comunidades de la región ya manifestaron con claridad su negativa a las actividades de la minera la Victoria en sus territorios, Y la empresa, sin ningún respeto por la voluntad de la gente, continúa insistiendo por lograr sus intereses, al parecer con el apoyo de algunos líderes ejidales que ya se pusieron de parte del consorcio.

 

 

 

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