Ofrendar y agradecer a la madre tierra fortalece nuestra comunidad indígena

La siembra del maíz criollo ha conservado nuestra identidad como campesinos(as), tanto como el agradecer y pedir a la madre tierra, el agua, el fuego y el aire. Esto ha unido a hombres y mujeres en su forma de organización.

Por otra parte, la preocupación por la falta de lluvias continúa afectando al cultivo, manantiales y arroyos, especialmente en las comunidades de la Huasteca baja. Apenas están comenzando a sembrar el maíz, cuando normalmente la siembra siempre había sido en el mes de junio.

Escuchemos al curandero Mario Canuto desde Nuevo Chintipán Tlachichilco, quien nos comparte la importancia de seguir llevando a cabo estas costumbres que nuestros antepasados nos han dejado.

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